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miércoles, 27 de abril de 2011

EXPOSICIÓN Los Universitarios en la Independencia

El Miércoles 27 de abril se inauguró la exposición “Los Universitarios en la Independencia”, enmarcada en la programación del Año Bicentenario Ucevista, 200 años de autonomía, independencia y libertad.

Se trata de una serie de 28 pendones de 3 metros de largo por 80 centímetros de ancho, que están colocados en las columnas de la hermosa Plaza Cubierta de la UCV.

El propósito de esta exposición es rescatar el carácter civil de la independencia, a través del conocimiento de sus principales protagonistas que en su mayoría fueron universitarios.


El espíritu de esta muestra está plasmado en uno de los pendones en el que se lee lo siguiente:



Vista general de la exposición

“En el marco de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela, la UCV rinde homenaje a los universitarios que formaron el Acta del 5 de julio de 1811, como una forma de recuperar el carácter civil de nuestra gesta emancipadora. De los 41 firmantes del Acta de Independencia 20 fueron formados en la Universidad de Caracas y dos en la Universidad de Los Andes, lo que evidencia el marcado carácter civil y universitario de los hombres que fundaron la República.

Fueron los profesores, estudiantes, trabajadores y egresados universitarios los que dieron inicio al proyecto republicano que hoy nos define como nación libre, plural y democrática. Gracias a la autonomía y a la conciencia crítica de esos universitarios, los venezolanos iniciamos el camino de la inclusión social y del progreso nacional. 200 años después rendimos este homenaje a los universitarios de ayer, para que los de hoy continuemos el camino y proyectemos el futuro del país y de nuestra institución en función de la autonomía, de la independencia y de la libertad.”




En cada pendón se encuentra una imagen del protagonista, que está acompañada por una resumida biografía de su formación académica en la Universidad de Caracas. Acompaña esta imagen el slogan que dice “SOY UCEVISTA”, que nos recuerda el vínculo con la institución y, asimismo, nos llama a fortalecer el nuestro.


La inauguración de la exposición contó con la asistencia de las autoridades y de todo el Consejo Universitario. Después de recorrer la exposición se ofreció un pequeño acto en el Hall de la Biblioteca Central. El discurso de orden estuvo a cargo del  profesor Ildefonso Leal, historiador y cronista de la Universidad,  quien reafirmó el carácter civil de la emancipación y resaltó la trascendental participación de los Universitarios. Luego habló el Vicerrector Académico, Dr Nicolás Bianco C y cerró la Rectora de la Universidad, doctora Cecilia García Arocha. El acto contó con la intervención musical de la profesora Mariantonia Palacios, quien tocó al piano, acompañada del  violín, piezas venezolanas del siglo XIX.


Con este sencillo, pero emotivo acto, la Universidad inicia la programación de actividades del ciclo Bicentenario, que culminará el próximo 6 de julio en el Aula Magna.




 





domingo, 6 de febrero de 2011

El Cohete BICENTENARIO



El 18 de abril de 2010, el presidente de la República inauguró el “monumento conmemorativo al Bicentenario de Venezuela”, ubicado en la Plaza del Venezolano, esquina de San Jacinto, en pleno centro de la ciudad de Caracas. Según la información que presentó Telesur se trata de una “obra formada por una columna de 47,25 metros de altura, construida en acero,  de secciones variables con diámetros en base de 3,56 metros que se reduce progresivamente en tres secciones superiores, hasta alcanzar en su tope un diámetro de 0,90 metros, con un peso aproximado de 100 toneladas”. 
El coordinador de ejecución de la oficina presidencial  de planes y proyectos especiales Lucas Pou Ruan, explicó que la obra “no se trata de un obelisco ni de un monumento alegórico, sino de una especie de aro de luz con una proyección al infinito y simboliza varias etapas de abajo hacia arriba.”
Esta “especie de aro de luz”, se compone por varias piezas de metal  pintadas de negro y de rojo que encajan una sobre la otra. Cada una tiene una significación particular que según explicó  Lucas Pou es la siguiente: “La primera pieza negra representa la colonización española; la segunda, de color rojo, la gesta independentista; la tercera negra, la era oscura del puntofijismo; y las tres rojas restantes, el triunfo de la Revolución Bolivariana y el poder popular del pueblo venezolano que se erige hacia el cielo y marca el infinito de la patria nueva”.


Como vemos este monumento es una alegoría a la teleología revolucionaria. Fíjense que las secciones pintadas de negro representan las “etapas oscuras”, como la conquista y el “puntofijismo”, mientras que las rojas la etapa de la independencia y el triunfo de la revolución bolivariana-chavista. 

Definitivamente es un monumento a la tergiversación  del pasado que reduce la historia a 4 etapas con un destino único e inevitable: la Revolución.  Conceptualmente esta obra es un ejemplo de  manipulación y de utilización interesada del pasado, pero es aún más ofensiva en el plano estético  pues resulta, sencillamente, impresentable.

El encargado de los “proyectos especiales” del gobierno señaló que “la obra cuenta con 32 luminarias internas de última generación para hacerla visible de noche y darle calidez a la pieza. Su base es de concreto armado cubierto con losas de granito para protegerla y proporcionarle mayor resistencia en caso de un sismo.”
Las luces están colocadas en el punto de unión de cada 
pieza, es decir hay algunos focos  entre la conquista y la independencia, así como hay otros entre el puntofijismo y la revolución. 
Los detalles técnicos son absurdos, por ejemplo se reseña que “la pintura de protección y acabado final de la estructura del monumento es de color rojo y negro cumpliendo con especificaciones aeronáuticas, mientras que el acabado del pedestal consiste en un revestimiento de granito en obra limpia”. Asimismo, el monumento tiene un “pararrayo en la punta,  y una habitación para acceder y realizar el respectivo mantenimiento”. No queda duda: el mal gusto se manifestó con toda su poderosa fuerza, materializada esta vez, en este gigantesco “totoreto” Bicentenario.
Cuando el Presidente de la República inauguró el monumento lo llamó  "cohete ideológico de la Revolución". Se permitió bromear al respecto y dijo:  “Parece que los Yanquis en una imagen de satélite están muy preocupados porque piensan que este monumento 
podría ser un cohete misilístico. Vamos a aclararle a los yanquis, que no es ningún cohete sino un cohete ideológico”. 
Asimismo, indicó que el monumento del bicentenario representa la verticalidad y firmeza de la revolución y del socialismo. 

“Esa es la verdadera revolución no perdamos ni un sólo día”, como reseñó la Agencia Bolivariana de Noticias.
Es una lástima que se haya perdido la gran oportunidad que brinda el Bicentenario para construir un monumento que  contribuya con el  embellecimiento de la ciudad en vez aumentar su ruina y abandono. 
Desafortunadamente cada vez que visitemos el centro de la ciudad tengamos que ver este grotesco bodrio Bicentenario, que quedará en el tiempo como  un ejemplo vivo de manipulación del pasado y de terrible mal gusto.



lunes, 31 de enero de 2011

Bicentenario por todas partes… hasta en la sopa.!

Hace algunos días fui al mercado y cuando pasé por  la sección de charcutería escuche que una señora le pedía al despachador: “por favor, dame medio kilo de Bicentenario”. Pensé que la señora se había equivocado porque  el Bicentenario no se pesa y mucho menos se vende en una charcutería, sin embargo me equivoqué porque, efectivamente,  en Venezuela, el Bicentenario se puede pedir en un solo pedazo o en lonjas. Descubrí que en la nevera del charcutero el Bicentenario se materializaba en forma  de un tipo de jamón de pollo cuyo precio está regulado por el Gobierno, lo que me hizo pensar  que, definitivamente, tenemos el Bicentenario hasta en la sopa.
El Bicentenario ha sido utilizado por el Gobierno de turno para nombrar   muchas cosas. Por ejemplo en febrero de 2010 surgió por voluntad oficial el Hipermercado Bicentenario como resultado de la expropiación de los locales comerciales de la cadena Éxito. En el acto de inauguración  el Presidente de la República manifestó que  "ya todo esto no es propiedad privada, es propiedad de todos, es propiedad social”.    En estos Hipermercados se pueden comprar  artículos de hogar como: neveras, cocinas, lavadoras, licuadoras, tosti arepas, aires acondicionados,  etc., a precios, como señala la publicidad oficial,  por debajo de los establecidos en el “mercado capitalista”. 
El primer mandatario le hizo una amplia promoción a la rediseñada  red y aseguró que “un televisor chino se vende en Bicentenario un 55 por ciento más barato", y es el "mismo" aparato que vendió la antigua administración privada. Además de esta red de Hipermercados  plan Bicentenario se  ramifica en una serie de automercados más pequeños llamados Red de Abastos Bicentenarios.  Se trata de la creación de una red socialista de mercados y distribuidoras de alimentos puesta en funcionamiento el 25 de noviembre de 2009.  Una vez más el Gobierno Bolivariano compró el 81% de las acciones de otra cadena de tiendas   establecidas llamada (Cativen), propiedad del grupo francés Casino, convirtiéndose en propietario de 35  locales  de los tradicionales  supermercado
“CADA”, así como un sistema de transporte integrado por 30 gandolas, 29 remolques y nueve camiones.
El Presidente de la República escribió en su columna   “las Líneas de Chávez”, 
que la cadena de abastos bicentenarios "nace para ganarle la batalla a la especulación, una batalla que enfrenta a la lógica capitalista, con su afán de lucro a toda costa, contra la lógicasocialista que se orienta a la satisfacción de las necesidades del pueblo”.  “Se trata de acabar con la hegemonía capitalista, en todos los órdenes, para darle vida al socialismo", refirió.
Sumada a esta red de abastos Bicentenarios, el Gobierno Bolivariano inició a mediados de 2010 la instalación de los Biceabastos comunales en varias comunidades del país. En los Biceabastos se venderán productos alimenticios "100 por ciento nacionales a precios regulados en Gaceta Oficial, lo cual "permitirá un ahorro superior a 30 por ciento con respecto a los precios que exhiben los comercios capitalistas".

Además el Bicentenario ha sido utilizado para dar nombre a un  Banco llamado   Bicentenario Banco Universal.   La creación del Banco fue anunciada en el programa de televisión Aló Presidente   el día 5 de diciembre de 2009.   El “nuevo” banco entró en operaciones de manera oficial el 21 de diciembre de 2009, producto de la fusión de los bancos Banfoandes, Confederado, Bolívar y Central, lo que le permitió iniciar sus operaciones   con un total de 387 agencias, 132 taquillas externas y una amplia red de cajeros automáticos.

Además de Bancos y distribuidoras de alimentos el Bicentenario sirve de base para   el establecimiento de  planes de seguridad para combatir la delincuencia y controlar el tránsito terrestre. Por ejemplo en Caracas se pueden ver en algunas pocas plazas –vale decir-,  módulos de la Guardia Nacional identificadas con el lema “Plan de Seguridad Bicentenario”. Esta modalidad se inició  en febrero de 2010 cuando el Presidente de la República anunció un ambicioso plan para reducir los niveles de inseguridad, que contemplaba la dotación de armas, chalecos antibalas, motos, uniformes para los cuerpos de seguridad. Además en el marco de este  “plan de seguridad Bicentenario”, entró en vigencia el dispositivo“autopista segura”, que prometía la presencia de  efectivos policiales y de la Guardia Nacional en las principales autopistas de la ciudad de Caracas.

También el Bicentenario fue utilizado  por el  Gobierno Bolivariano  para crear por mandato del Presidente –por su puesto-,  un “Fondo Bicentenario Productivo Socialista”, considerado  como una “Herramienta libertaria de la soberanía de nuestro pueblo socialista”. Se trata de un jugoso depósito de  2.600 millones de bolívares fuertes, que para la fecha de su  ejecución representaban 1.000 millones de dólares. Según señala un comunicado oficial  este fondo cumple con un mandato del Libertador Simón Bolívar que ejecuta a cabalidad el Presidente  Chávez para continuar la “consolidación del socialismo en Venezuela”. 


domingo, 26 de diciembre de 2010

Utilización del BICENTENARIO: Abuso y mal gusto..!

Salida del Túnel del Cementerio
Vía Catia. Caracas

Catia, Caracas
     Cuando recorremos la ciudad de Caracas nos encontramos continuamente con una imagen del Bicentenario de la Independencia de Venezuela.
       En algunas paredes de la ciudad podemos ver como grafiteros y pintores contratados por el Gobierno han plasmado una visión interesada del Bicentenario diseñada para servir  los intereses politiqueros del gobernante de turno.

       La mayoría de estas “pinturas”  están elaboradas con muy poca calidad técnica, que lejos de embellecer la ciudad la afea enormemente, llenándola de un terrible mal gusto.     
       La imagen principal del Bicentenario oficialista está compuesta por la silueta del mapa de sur América fusionada con un hombre a caballo con el sable desenvainado sostenido con la mano izquierda en alto, que mira, también, hacia la izquierda. Esta imagen amorfa se para sobre el número 200 del que surge el tricolor nacional, reforzado en la  base con la palabra "BICENTENARIO".  

       Este es un concepto que evidentemente contiene  una fuerte carga ideológica que está al servicio del programa político “revolucionario” que por más de 11 años gobierna en Venezuela. Esta imagen muestra la poderosa influencia de la llamada “historia patria” que persiste en la conciencia de algunos venezolanos,  que ha convertido el pasado en una colección de victorias militares en detrimento del trabajo constructivo y permanente de numerosos civiles. 




Simón Bolívar.
Bello Monte. Caracas
       De esta manera el Bicentenario de la Independencia del país está siendo utilizado por el Gobierno como una consigna al servicio de su pretendida causa, que busca establecer la idea que la independencia es un proceso que continúa y que el gobierno de turno retoma en nombre de la libertad permanente frustrada por más de 200 años.






Bello Monte. Vía Plaza Venezuela. Caracas



    


 Este es una muestra de la grosera tergiversación que estamos viviendo en Venezuela de una fecha que forma parte de la historia de todos los venezolanos y no de aquella parte que simpatiza con el gobierno “revolucionario”.



  La imagen del Bicentenario generalmente la encontramos  acompañada de consignas e imágenes de héroes militares, rostros de aborígenes combinados con algunos tipos de flora y fauna representativas del país. En cuanto a las consignas podemos leer frases como “independencia y libertad”, “200 años de lucha”, “la independencia continúa” “patria, socialismo o muerte” o “independencia y revolución” que refuerza el fondo belicista y violento que caracteriza a la revolución actual.


Frente al centro comercial el Recreo




       Esta combinación de imágenes y conceptos terminan formando grandes murales que podemos ver desde las autopistas y principales avenidas de la ciudad, pero sobre todo, curiosamente, muchas de ellas se encuentran debajo de algunos importantes puentes de la ciudad capital.




  Un buen ejemplo lo encontramos debajo del puente ubicado en Bello  Monte a la altura de la salida del centro comercial el Recreo. En ambos lados del puente están pintadas imágenes este tipo que espantan por su fealdad. Es, definitivamente, una muestra de mal gusto y falta de elementales principios de diseño. 



         Pero esto no es lo más grave pues, como ya hemos dicho, preocupa la utilización interesada de una fecha que le pertenece a todos los venezolanos y ofende la manera en que el Gobierno ha tergiversado la historia del país sirviéndose del pasado como argumento legitimador de su proyecto político revolucionario. 

        En este sentido la irresponsable utilización de los héroes nacionales es constante. Vemos como han utilizado a Francisco de Miranda, a Antonio José de Sucre, pero sobre todo, la forma como han abusado de la imagen y pensamiento del libertador Simón Bolívar, el libertador de todos los venezolanos. 

Mas imágenes:

 


Bello Monte. Puente que forma la autopista. Caracas


Entrada al Municipio Libertador. Sabana Grande 

       Av Casanova. Sabana Grande. 




    Hospital Vargas. Caracas.









martes, 14 de diciembre de 2010

El Bicentenario tiempo para reflexionar

Cuando le pregunto a la gente  sobre lo que  piensa del Bicentenario de la Independencia  de Venezuela casi siempre la respuesta es la misma: “eso es muy importante”.  Dada  la contundencia y la velocidad  con que la mayoría respondía llegué a pensar que muchos buscaban salir del paso, pues es común que  suceda que lo que consideramos  “importante” siempre es lo más innecesario.  Sin embargo no es así.  Para la mayoría de nosotros resulta obvia la importancia del Bicentenario,  pues está asociada a una genuina emoción nacionalista que todos, de alguna manera  y en mayor o menor grado, tenemos internalizada. La mayoría de los venezolanos intuye  que el Bicentenario  tiene que ver con la  historia, con la independencia, con Simón Bolívar y de ahí su  importancia, aunque esto no implique que se conozca  a ciencia cierta de lo que se trata. Una cosa  es intuir y otra saber porqué?  Esta  probada manifestación de nacionalismo  esconde, como muchas otras cosas, un  enorme  desconocimiento de nuestra historia. Cuando profundizo un poco más y trato de averiguar que entiende la gente sobre del Bicentenario de la Independencia me he encontrado con respuestas realmente asombrosas. Por ejemplo me han dicho  que en ese día, “fuimos libres porque le ganamos la guerra a los españoles”. También, porque “ con el Bicentenario liberamos a los indios y a los esclavos y entonces logramos la igualdad” o, porque “es el día de la Batalla de Carabobo”. Una vez me dijeron que se trataba de “una nueva misión del Gobierno”, incluso, que era una fecha patria porque “…ese día nació Simón Bolívar y como él nos dio la libertad celebramos su cumpleaños”. Después de escuchar esto y otras cosas más llegué a la evidente conclusión  que hay mucha confusión. Parte de ella, sin duda,  es consecuencia de la manera  que conocemos la historia, producto de la forma en que la hemos aprendido en la escuela, el liceo y en la universidad. Todos hemos pasado por el trago amargo de tener que memorizar fechas, nombres de batallas y de próceres para pasar un examen de historia. Pero sobre todo  hemos tenido que  aprendernos  casi a juro definiciones, la mayoría de las veces muy complicadas y muy largas,  de procesos que intentan   explicar nuestro pasado, convirtiéndolo en un asunto  agotado y rígido. Aprender la historia así es como tomar  un cóctel  mortal porque combina con forzada solemnidad el caletreo de fechas, batallas y héroes  que  produce, como único resultado,   un enorme aburrimiento.  
Sin obviar este gravísimo problema considero que cuando se habla del Bicentenario muchos cometen el grave error de relacionarlo  con una fecha, un acontecimiento o un personaje en  específico. Es decir, pienso que debemos aceptar que el Bicentenario no es una fecha sino  un momento que vivimos y compartimos en  nuestro presente y  que invita a reflexionar que el tiempo ha pasado para todos los venezolanos. Como vemos no se trata de un asunto estrictamente del pasado sino, más bien, un vibrante momento de nuestro presente. Pero cabe preguntarse ¿cómo reflexionar sobre algo que no conocemos? Es decir,  qué significado podemos encontrarle  al Bicentenario cuando desconocemos  los hechos históricos y sus distintas interpretaciones que han llenado de sentido al proceso de independencia iniciado en abril  de 1810?  Definitivamente esto es un enorme problema.    Sin embargo, a pesar de  esto,  el significado y el valor  del Bicentenario no está en el conocimiento detallado de los hechos pasados, eso es parte, pues el verdadero significado está presente  en una serie de principios y valores que hoy compartimos todos los venezolanos.  Me explico.

 El sentido del Bicentenario está contenido en nuestra cotidianidad y se expresa constantemente en la posibilidad que tenemos todos los venezolanos de vivir en libertad, en el hecho de ser ciudadanos,  de contar con un sistema jurídico y político formado por instituciones independientes que tienen la función de regular  el manejo  del poder para que éste no caiga más nunca en manos de una no  sola persona, de un déspota o un tirano. En un sistema democrático que sea garante de  la prosperidad material y la tranquilidad espiritual de todos los  ciudadanos. Digo esto porque lo que hoy conmemoramos es justamente la concreción de un sueño iniciado en 1810, que hemos disfrutado y debemos seguir haciendolo.  Por eso el Bicentenario es una fiesta planteada como el logro más grande de la sociedad venezolana que, después de 200 años, debe sentirse orgullosa por haber  alcanzado tras duras luchas  la libertad como principio indiscutible y fundamental. El Bicentenario es un recordatorio del valor de estos principios que dan sentido al cuerpo social como un todo,  lo que obliga a defenderlos de cualquier amenaza que trate de oscurecer la    gran fiesta  de todos los venezolanos. 

viernes, 3 de diciembre de 2010

CONCURSOS DEL BICENTENARIO UCEVISTA

200 AÑOS DE AUTONOMÍA, INDEPENDENCIA Y LIBERTAD

Con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la independencia de Venezuela,  que se celebrará  el próximo 5 de julio de 2011, la Universidad Central de Venezuela invita a toda la comunidad ucevista, así como a los universitarios del país a participar en la programación del Año Bicentenario Ucevista, 200 años de Autonomía, Independencia y Libertad. A lo largo del próximo año   la UCV ha programado una serie de actividades  de corte académico y cultural  con el objetivo de promover el espíritu universitario  y el sentido de Autonomía,  de Independencia y de Libertad,   como principios que definen y dan sentido a la  Academia, valores fundamentales de nuestra UCV que es   la máxima casa de estudios del país.
En el marco de este importante evento   la Universidad Central de Venezuela extiende la convocatoria  a toda la comunidad  de la UCV y a todos los estudiantes y egresados universitarios del país,  a participar en una serie de concursos destinados a promover la reflexión, el análisis, y la creatividad, en el significado y proyección de la independencia como hito fundamental de la historia de Venezuela. El fondo de los trabajos debe estar inspirado en el carácter civil de la independencia y el papel de los universitarios en la emancipación y la construcción de la república.  Por tanto, esta ocasión es propicia para el estímulo del análisis histórico, la reflexión filosófica y la creación musical, como expresiones de la civilidad, del republicanismo y de democracia.
Los concursos están avalados por el Vicerrectorado Académico,  la Coordinación de Extensión de la Facultad de Humanidades y las escuelas de Historia, Artes y Filosofía.
Los ganadores de los concursos, en sus diferentes categorías, recibirán premios en  metálico y en materiales, así como una credencial de significativo valor académico

OFERTA DE CONCURSOS

Concursos del Bicentenario Ucevista:
            La oferta de los concursos está integrada por las áreas de Historia, Filosofía y Música. Los concursos son los siguientes:
1.- Ensayo histórico sobre la independencia de Venezuela
2.- Personajes de la Independencia
3.- Ensayo sobre ciudadanía, democracia y libertad
4.- Reflexiones sobre filosofía  latinoamericana del siglo XIX
5.- Composición Musical para orquesta
6.- Composición musical para coro




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